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Las investigaciones en Neurociencia han demostrado que tenemos dos mentes: una mente reactiva impulsiva (subconsciente y emocional) y otra analítica (consciente y racional). La primera es mucho más rápida y actúa sin detenerse ni un instante a pensar en lo que está haciendo. Su rapidez descarta la reflexión ponderada, que es lo que caracteriza a la mente racional o analítica.
  “Anclaje Emocional”, resulta un recurso muy útil para auto-regularse y evitar llegar a situaciones conflictivas que puedan poner en peligro nuestras relaciones. El Anclaje se consigue mediante un estímulo o señal que nos genera un determinado estado interno y como consecuencia una respuesta deseada de comportamiento. 

 

 

 


 “La felicidad en la niñez”, de esto nos habló el profesor e investigador de la Escuela de Pedagogía de la UP, el doctor Enrique López en el programa “Ser Humano” Las personas  no nacen con un manual de la felicidad, nacen con instructores que la transmiten. Es necesario, pues, que los padres transmitan una buena forma de enfrentar la vida, porque los niños son reflejo de ellos mismos. Te preguntarás….¿Por qué hay niños ausentes y tristes? porque atrás hay padres ausentes y tristes. ¿Qué puedo hacer para que el niño se realice como persona en sus distintas etapas, pero sin quitarle la experiencia con la realidad?

 

 

Se considera que Jay Haley fue quien acuñó el término estratégico para referirse a aquella terapia en que el profesional traza la intervención específica para el problema que se le presenta, el terapeuta lleva en gran medida la iniciativa y en la que tiene que "identificar problemas solubles, fijar metas, diseñar intervenciones para alcanzarlas, examinar las respuestas que recibe para corregir su enfoque y, por último, evaluar el resultado para ver si ha sido eficaz" la terapia estratégica no es un enfoque o teoría particular, sino varios tipos de terapia cuyo común denominador es que el terapeuta asume la responsabilidad de influir directamente en la gente.

                                                                                                                               


  

Durante los primeros dos años de vida es cuando los seres humanos necesitamos más cuidados y protección, por ello, sufrir la perdida de los padres (por ejemplo) puede causar en edades posteriores de la vida Huella de Abandono, esta se caracteriza por ser una sensación       “de no estar con alguien que nos quiere o que nos cuida”.

De acuerdo al psicólogo y suicidólogo Dr. Alejando Águila Tejeda, mientras a menor edad se dé el abandono, mayores serán las consecuencias, pues generalmente las personas que lo sufren un “vacío existencial” que tratan de llenar a lo largo de toda su vida. “Por eso es tan preocupante, porque se piensa que a través de la pareja o del matrimonio se puede compensar”. En ocasiones las personas se sienten con ese vacío existencial, es un sentir que puede predisponer a exigir en las parejas esa compensación de amarse como ellos quisieran ser cuidados y amados por ese ser tan importante que son padres.

                                                                                            

 

No hay ausencia más dolorosa que aquella de quien a pesar de estar a nuestro lado, nos abraza con la indiferencia, con la falta de atención o la ironía. Pocas formas de soledad pueden ocasionar tanto sufrimiento.

Quien se ausenta es que no desea estar presente, y en ocasiones, se crean complejas situaciones que se alargan en el tiempo a través de las mentiras o las medias verdades. Tener la cabeza en otro sitio es dejar de prestar atención a lo que tenemos a nuestro alrededor. 

Ofrecer vacíos a las personas que forman parte de nuestro presente es una forma de hacer daño y también de engañarnos a nosotros mismos. No es lo adecuado para ninguna de las dos partes. No obstante, también hay quien no lo percibe, quien no se da cuenta que el suyo, no es un vínculo satisfactorio, sano y emocionalmente seguro.

Hay personas que sencillamente, no saben amar. No saben estar presentes porque solo entienden un vínculo: el de ellos mismos. Te invitamos a reflexionar sobre ello.